
- ¿Y qué te dijo?
- Que es él y no soy yo. ¿Qué me va a decir, pelotuda?
- Qué se yo! Quizás te dijo que no le gusta tu pelo, o está cansado de tus granos, o ese tipo de cosas.
- Esta vez no. Finalmente me pidió un tiempo.
- Menos mal! Yo estaba esperando que se lo pidieras vos.
- Es que yo prefiero cortar de una las cosas. No me van los puntos medios.
- Si no lo sabré yo...
- Dos semanas dijo. Blegh, el tiempo es el invento de los cobardes. Es un "no me animo a decirte que no te quiero ver más. ¿Y si mañana cambio de opinión? mejor te pido un tiempo". No sirve. Bah qué sé yo.
- ¿Y qué pensás hacer?
- Nada. Seguir adelante como si nada hubiera pasado, como siempre.
- ¿Pensás que va a volver?
- No sé. Dijo que quería seguir viéndome, pero tantas veces escuché eso. No sé que piensa hacer, pero si no vuelve... quizás sea mejor.

1 comentario:
Muy lindo tu blog, loca!!! jajaja (te digo loca en el buen sentido, eh, no me malinterpretes)
Tiene muy buen estilo. Gracias por invitarme!!!
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