Y así como así. Rotando. Me cambiás. Me modificás, me coloreás.
¿Pero para bien, entendés? Y eso está bueno.
Y es divertido, se siente como un lienzo blanco que empieza a ser llenado de imágenes variadas, entreveradas, mezcladas, iridiscientes: lleno de vida. Y vos sos el pincel. El artista, la paleta de colores. La camisa vieja del pintor que usa para no mancharse la ropa. La sonrisa del pintor, el pintor, la vida, la vida, la vida.
Oh. Vida.
martes, 7 de octubre de 2008
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6 comentarios:
odio a los pintores
eaaaa , me firmaste como 3 entradas.
Para escribir algo asi hay que sentirse bien, que bueno que estes así de bien. A mi me hace falta u.u
Ya te dije, uno propone, uno dispone.
no siempre es tan facil
yo soy una persona insegura.
si estas inseguro usa PRIME te recomiendo el de tachas, las vuelve locas
AH BUEEE
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