Y a la vez no.
Pero ay, siglo XXI, trajiste de la mano más inseguridades que nunca. Antes las parejas se conocían a los quince y probablemente duraban de por vida. Ahora no. Ahora unos cambian de compañero como de remera, y ya no existe ese real sentimiento de amor que tendría que sentirse.
Son tiempos difíciles pero no lo son:
Porque aparentemente este verano todos están noviando -estamos, okay, me incluyo-, conociendo gente nueva, abriendo quizás el corazón.
¿Abriendo el corazón? ¡Vamos! Siglo XXI. Ya no sé cuánto abre los corazones la gente de hoy en día. Todo parece desgastarse rápido, morir efímero como un corto beso a una rosa que pierde sus pétalos en el segundo en que es tocada.
Qué horrible suena, no? El Siglo XXI no trajo sólo problemas económicos. Nos trajo también todo tipo de fugacidades pasajeras. Hoy todo tiene que ser rápido, porque ahora así nos criamos. La TV es rápida, la radio, internet. Todo vuela y al instante pasa; pero a nadie le importa, simplemente pasa.
Acaso sea así con el amor.

1 comentario:
ojo, antes el amor tampoco era eterno.
solo se bancaban estar toda la vida junta por el qué dirán.
Publicar un comentario