miércoles, 29 de abril de 2009

Dios le da a cada uno la cruz que puede cargar

o algo así. Ponele. Da lo mismo.
Sobre todo cuando puede que te tenga que tocar cargar la cruz de otro, sumada a la tuya.
Y bueno.
¿Cosas que pasan?
Yo, no tengo la culpa. Eso es lo que me da más bronca



(sumado al hecho de que aparte, soy insultada al respecto por parte de la persona que menos debe abrir su bocota.)

1 comentario:

Nicolás Furfaro dijo...

Traté de entender el mensaje satánico, pero no llego a hacerlo cuajar bien. Creo.