Lo raro es que a veces cierro los ojos y aún imagino esa textura, mis manos recorriendo aquel perfil suave y alado, y el sonido... ay, el sonido que queda en la memoria y que no se borra, no se borra.
Y hay momentos que uno presume que no están, pero estuvieron y aún puedo oír las campanadas de alguna carcajada y sufrir las lágrimas de mi llanto confuso y mi hipido idiota.
Pero la vida... ay la vida, no la entiendo.
La vida me hizo todo esto..
y siento que hoy, me regala el cielo.
Y hay momentos que uno presume que no están, pero estuvieron y aún puedo oír las campanadas de alguna carcajada y sufrir las lágrimas de mi llanto confuso y mi hipido idiota.
Pero la vida... ay la vida, no la entiendo.
La vida me hizo todo esto..
y siento que hoy, me regala el cielo.

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