domingo, 18 de julio de 2010

Huele a Strawberry fields forever

Ella usaba botas con taco alto y tenía una cartera que combinaba con las medias largas que se perdían en las profundidades del vestido. Tenía el pelo largo, lacio, impecable y las pestañas arqueadas, femeninas.

Él tenía unos jeans rotos, medio ajustados, con unas zapatillas al estilo Converse que sintonizaban con el sweater a rayas. Su pelo estaba tirado hacia atrás y sus ojos profundos iban un poco más allá.

Ellos caminaban por la calle. Se cruzaron, se inspeccionaron, se odiaron, se amaron.

Siguieron su camino y miraron sobre sus hombros.

Y volvieron a encontrarse sus miradas.


Él le sonrió. Ella se sonrojó.
-pero
nadie
dijo
nada-

9 comentarios:

Lau dijo...

A veces los silencios son mejor.

Tami Sugar dijo...

Me gusta *-* ♥

Ale Nu dijo...

él es parte del mundo actual
ella se escribe con sangre

Lauret dijo...

Calamaro!

Valentina. dijo...

Esos son uno de los mejores cruces que todo el mundo tiene la posibilidad de presenciar.
Que cosa que me encanta la incógnita en casos así.

Anacronismo dijo...

No hay nada más estimulante en el mundo que esos encuentros…

Anónimo dijo...

Yo quiero tener un encuentro así, con un chico así. :/
Gracias por tu comentario :D
Saludos!

BFL dijo...

muchas veces para que el momento sea perfecto es mejor quedarse callados..

Lolita y El Profesor dijo...

A veces el camino sólo nos cruza... antes de alejarnos para siempre.

El Profesor