miércoles, 20 de octubre de 2010

Tomó la aguja y comenzó a coser sus labios para que no se le escaparan las palabras que no debía decir. Goteaban gotitas salvajes de sangre salpicando sus ropas sucias, mojadas, cansadas. Como ella.
Quería correr y no le daban las piernas para alejarse.
Quería atarse las manos para no moverlas, cortarse el pelo para que no la reconociera.
Olvidar y seguir adelante.

6 comentarios:

Bruja † dijo...

linda entrada apoyo la parte de atarse las manos y cortarse el pelo sobre todo
"olvidar y seguir adelante"

tren al eden dijo...

Me gusta muchísimo tu forma de escribir.


gracias y en la ultima entrada aclare ese tema.
que estes bien lau. Nos leemos :)

Anónimo dijo...

estas cosas las escribis vos o son de otro lado?

Lauret dijo...

Las escribo yo, cuando no son cosas mías, lo aclaro!

Anónimo dijo...

que bueno, te felicito

Anacronismo dijo...

Que desesperación.
Muchas veces soñé que me cocía la boca.