Tomó la aguja y comenzó a coser sus labios para que no se le escaparan las palabras que no debía decir. Goteaban gotitas salvajes de sangre salpicando sus ropas sucias, mojadas, cansadas. Como ella.
Quería correr y no le daban las piernas para alejarse.
Quería atarse las manos para no moverlas, cortarse el pelo para que no la reconociera.
Olvidar y seguir adelante.

6 comentarios:
linda entrada apoyo la parte de atarse las manos y cortarse el pelo sobre todo
"olvidar y seguir adelante"
Me gusta muchísimo tu forma de escribir.
gracias y en la ultima entrada aclare ese tema.
que estes bien lau. Nos leemos :)
estas cosas las escribis vos o son de otro lado?
Las escribo yo, cuando no son cosas mías, lo aclaro!
que bueno, te felicito
Que desesperación.
Muchas veces soñé que me cocía la boca.
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