Para describir a una persona no hay más que concentrarse en su índice izquierdo cuando está haciendo cualquier cosa que lo distraiga de estar pendiente de uno mismo: y ahí uno puede decir que tal o cual persona es soñadora, luchadora, cuerda, sentimental, y quién sabe cuántos adjetivos más.
¡Pero me es tan difícil abstraerme de mí misma y poder mirar mi dedo cuando pienso en otra cosa! Instantáneamente, todos esos pensamientos que me alejaban de estar consciente de mi ser, se centran en mi índice.
Así es que, por favor, les pido a ustedes que si quieren saber algo de mí, me cacen distraída y puedan agarrar al vuelo, alguno de mis tantos adjetivos.
Tenías miedo de mi carne mortal y en ella buscabas el alma inmortal. Para encontrarla, a palabras duras, me abrías grandes heridas. Entonces te inclinabas sobre ellas y aspirabas, terrible, el olor de mi sangre. // Alfonsina Storni
He was my North, my South, my East and West, My working week and my Sundays rest My noon, my midnight, my talk, my song; I thought that love would last forever: I was wrong. // W.H. Auden
Hay quienes desconfían del narrador omnisciente. Yo desconfío de las palomas. Con una bolsa llena de pan las reúno a mi alrededor y cuando están distraídas picoteando me acerco silenciosamente y desconfío de ellas con todas mis fuerzas. Algunas, las de carácter menos combativo, desaparecen en el acto. Pero otras me devuelven la desconfianza con tal fuerza que me veo obligada a morder la pantorrilla de una señora mayor (siempre las hay) para aferrarme a la existencia. Las dificultades surgen cuando la anciana y las palomas, que ya me conocen, se ponen de acuerdo antes de mi llegada y me denuncian al guardián de la plaza como narradora omnisciente. // La sueñera; Ana María Shuá
"Sigue lloviendo. El día es triste y largo.
En el remoto gris se abisma el ser.
Llueve... y uno quisiera, sin embargo,
que no acabara nunca de llover."
// Leopoldo Lugones
Todo está lejos, no hay regreso, los muertos no están muertos, los vivos no están vivos, hay un muro, un ojo que es un pozo, todo tira hacia abajo, pesa el cuerpo, pesan los pensamientos, todos los años son este minuto desplomándose, interminablemente.
// Octavio Paz
Acto V Calígula de Camus Albert (fragmento)
CALÍGULA (levantándose, pero con la misma sencillez). Tú no sabes nada. Las cosas no se consiguen porque nunca se las sostiene hasta el fin. Pero quizá baste permanecer lógico hasta el fin. (Mira a Helicón.) También sé lo que piensas. ¡Cuántas historias por la muerte de una mujer! Pero no es eso. Creo recordar, es cierto, que hace unos días murió una mujer a quien yo amaba. ¿Pero qué es el amor? Poca cosa. Esa muerte no significa nada, te lo juro; sólo es la señal de una verdad que me hace necesaria la luna. Es una verdad muy simple y muy clara, un poco tonta, pero difícil de descubrir y pesada de llevar. HELICÓN ¿Y cuál es la verdad? CALÍGULA (apartado, en tono neutro). Los hombres mueren y no son felices.
1 comentario:
:) perfect
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