viernes, 31 de diciembre de 2010

#28 - Tu semana, en gran detalle

El día martes 21 (hace exactamente una semana) volví de las vacaciones al laburo. Ponerme el auricular en la oreja me producía dolor de oído constante. Hablar con la gente me aburría más que nunca. Tener que esperar el 42 a la mañana sabiendo cuál sería mi destino, fue un espanto.
Cambié el 31 por el 24, para no trabajar el día de noche buena. Por primera vez, pasé la navidad con la familia de mi cuñada en un country -hermoso-. Íbamos a ir temprano, pero Freddo tuvo grandes problemas con el helado porque no tenían stock (?) y nos hicieron llegar, finalmente, tipo 8 de la noche.
Fue una navidad perfecta.
Al otro día tuve el cumpleaños de Lobo, que es de esa gente que se le dio por nacer en navidad. Fuimos hasta Ciudad Evita a una quinta en la que yo conocía como mucho a 5 personas, y no tenía gran trato. El flete que iba a llevar los hielos y la bebida, no vino... por lo que hubo casi toda la noche alcohol caliente (decir que yo no tomo, pero la coca cola también estaba caliente!) y recién tipo ¿3 am? alguien trajo el tan preciado hielo.
Hubo cosas muy muy bizarras esa noche, largas historias y unas cuantas risas, pero realmente no tengo ganas de escribir tanto.
The next day, mis papás se iban al country de nuevo, pero como yo llegué tipo 8 de la mañana preferí quedarme durmiendo, con mi novio. Pasamos el día comiendo hamburguesas de Mc, helado y mirando la maratón de Glee.
Y lo que ustedes saben: el 27 renuncié. Y se hizo 28, sin pena ni gloria.

O quizás sin pena, pero con mucha gloria (por el simple hecho de que estoy muy feliz, sobre todo de mis decisiones).

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