Tenía miedo porque ya te había dicho cada uno de esos sentimientos revoltosos que nadaban por mi corazón. Aquellos que, alguna vez, había preferido esconder u olvidar antes que decirlos y perder todo.
Sin embargo, me sonreíste y se te hicieron esas comisuras que mi mamá solía decir que quedan tan masculinas en los hombres. Me hamacaste en tus brazos, brazos que todavía hoy me siguen cuidando por las noches y demostrándome este amor hermoso todo los días.

2 comentarios:
En serio es hermoso!
Que andes bien
:) Y todo, te amo.
Hoy te veo.
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