Estábamos caminando por la calle Junin para el lado en el que la numeración desciende.
Me mirabas como me mirabas al principio, como uno mira cada vez que empieza a gustarle otra persona: fija, interesadamente. Ibas caminando cerca mío pero sin tocarme.
Me dijiste: "Nunca te dejes tratar mal, nunca permitas que un hombre te cancele una salida o te haga sentir como que no valés lo suficiente, porque absolutamente nadie tiene que hacerte sentir así. Ni una vez".
Cada vez que me hiciste sentir mal, me lastimaste y me dejaste sola me acuerdo de esa tarde. De la primera tarde que salimos juntos.
miércoles, 4 de febrero de 2015
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