"Querida hermana: te escribo esta carta porque mamá está muy cerca de morir, pero no es necesario que vengas porque como decía Blanquita: 'para un velorio sólo se necesita un muerto'. También quiero decirte que he comenzado a recordar a todas las mujeres de la vieja casa; no sé por qué, tal vez con el único propósito de entrenar los músculos de la memoria, aunque no creo que la memoria sea un músculo, más bien es una arteria por la que pasan atropellándose, lugares, objetos, rostros que no fueron, abrazos que no dimos o que no nos dieron... ¿Por qué será que una cree que no entregó a tiempo los afectos, y no se da cuenta de que a los otros también se les hizo tarde para abrazarnos? Los deseos que nunca revelamos también fueron deseos que los otros no revelaron; y se callaron ellos, y nos callamos nosotras porque así nos educaron, con una mano en la boca y la otra también en la boca.
A veces los recuerdos no son tan crueles; lo vivido, entonces, puede ser recordado de manera diferente cada día. Por eso los recuerdos no curan la vida: un recuerdo podría matarnos, pero nunca nos podría curar; nos podría matar un recuerdo pero como son tan ilusorios, también la muerte lo sería.
[...]"

Eso sería el comienzo de la primer escena de la obra "La edad de la ciruela" que aparentemente haré en la presentación de teatro. Me gusta mucho lo que dice esa carta. Todo nos lleva a pensar que hay que vivir el momento. Y me alegra pensar que en este momento de mi vida es lo que estoy haciendo, a pesar de mis miedos o de lo que sea, sigo adelante. Lo más importante es que me considero feliz y estoy bien.

2 comentarios:
Ese primer Dia.
Perdi la Lapicera, esa hoja creo qe todavia la tengo.
Jajaja la obra q nunca te consegui por q es imposible (?).
Se feliz :).
Tené miedo. Pero no dejes de ser feliz por eso.
Te quiero mucho gorda.
jajaj apurado! XD vivi la vida, exacto! sin mas q decir me retiroa lo q espero q sea una buena fiesta?¿
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