A veces lo que empieza como una tarde sencilla puede terminar en lo menos esperado.
Fui, acompañada por Nano, a la casa de Quipu para hacer lo que me correspondía (?). Llegué... y ella estaba tomando -no Quipu, aclaro eh-. Okay, ¿rebelde, tomando a las cinco de la tarde? a quién le importa, un poco de risas, organizarnos para hacer el trabajo, comer twistos...
... y en menos de lo esperado, en un rato de distracción, se había tomado todo el New age. Ella sola, obviamente, porque el resto -más cuerdo- tomábamos jugo de naranja y coca cola, bien básicos.
Empezó a reirse a carcajadas. Terminó tirada en el piso hecha un bollito, llorando a moco tendido. Al principio, intentando ocuparnos de lo que realmente nos correspondía, pensábamos que sólo era un acting...
Acting que concluyó en miles de frases hirientes para con ella misma, en contra del mundo, punzadas lastimeras en lo más profundo del corazón de cualquiera.
Y siguió con una ducha fría entre arrepentimientos, sollozos, inseguridades...
Después se la llevó Quipu a tomar aire, y en la calle hizo destrozos. Destrozos, si no fuera por Quipu se garchaba a un chabón, así, en el parque, fácil. Flor nos llamó pidiendo ayuda y Pablito fue al rescate...
...terminamos comiendo pizza, esperando que los viejos no se enteraran de nada porque se le arma EL quilombo de su vida.
¿Qué esperar? Que mañana no se acuerde de nada. Y que la profesora nos perdone no tener el trabajo para nada hecho.


1 comentario:
- Qué rico es el New Age.
- No me parece un acto de rebeldía, sino un acto de desconsideración para con ustedes.
- Qué rico es el New Age.
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