Estaba planeado hace como un mes, como iba a cancelarse? Al fin y al cabo, todavía no llovía. Tuvimos un almuerzo ameno -palabra que le molesta sobremanera a Mica- pronosticando una lluvia próxima. Dicho y hecho: ni bien levantamos los bártolos (hoy hablo como vieja) empezó a llover. Primero un poquito... después..., bueno, menos mal que tenía paraguas (no me pregunten para qué, porque me empapé igual, y las demás que iban abajo de la lluvia mañana amanecen con neumonitis, estoy casi segura, pobrecitas). Llegamos al Village Recoleta cagándonos de risa, empapadas, exprimiéndonos la ropa, el pelo, saltando sobre las zapatillas para que se fuera un poco el agua. Nos tomamos un helado y buscamos Sacoa, evitando electrocutarnos con las escaleras mecánicas. Okey, resultó ser que Sacoa hacía dos meses que ya lo habían sacado, así que nos fuimos para Cúspide... y encontramos EL libro, del cual saqué el título de esta entrada y no pienso hacer acotaciones (?).
La pasé muy bien. Cuando me pasen las fotos las subo a Facebook.

1 comentario:
Toda una aventura.
Yo quiero un libro de Salinger pero tengo muchos inconclusos todavía. Soy un pajero.
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