jueves, 27 de noviembre de 2008

Poder decir adiós es crecer

Realmente es muy gratificante que personas con las que jamás hablás se te acerquen y te digan con la mirada brillosa "gracias". Y ver a más de uno llorar, y que te digan "sos una zarpada", que no importen los 25 minutos de video ni las horas, las tantas horas de edición, de preparación, los inconvenientes y los tropiezos.
Que lo que importe es que al final tu trabajo es más que compensado con un simple "gracias" sincero. Eso es lo mejor, y lo único que tengo que decir es gracias a todos los que me felicitaron a mí, porque la felicidad me la producen ellos al hacerme saber que verdaderamente pude llegar, y tocarlos.
Muy lindo día hoy. Estoy satisfecha.
Y ya se palpita el adiós, chau chau cuarto año.
¡Qué rápido pasa la vida!

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