martes, 3 de marzo de 2009

Yo sumado a yo, es igual a súperyo.

Este es un texto que encontré en un cuaderno, lo había escrito en Mar del Plata.

Estando sola es todos los días lo mismo. Es hacer las compras sola, caminar sola, cenar sola, ir al cine a ver películas sola. Absolutamente todo en soledad. Es lo que pasa con la independencia y con alejarse del país de origen de uno, sumado un factor importante llamado "timidez".
Así estaba yo, sola en mi mundo, cuando me tomaste la mano. Te miré confusa, me solté de vos. No te conozco, qué hacés? Yo sí te conozco, y desde siempre sueño con este momento, con tus ojos, con tu ser. Qué chamuyo barato, pensé.
Y me pediste un día: un día en que dejara de estar perdida adentro mío para salir unos pasitos y conocerte.
Pero yo no entendía. No te creía pero vos eras lindo y yo no, por qué habrías de mentirle a una mujer tan básica? Y tus ojos.. tu mirada profunda parecía tan sincera.
Quizás me dio miedo, y fue eso. De vos, de mí, de lo que fuera: miedo al fin. Así que me alejé, sola, de nuevo.
Total, esa era la rutina y mi soledad ya era una amiga.

2 comentarios:

S ♪ dijo...

Muy bueno. A veces es dificil separarse de esa unica independencia de cada uno, pero si lo hacemos siempre encontramos cosas maravillosas.

:) Besitos Lauret

Laura dijo...

y el blem aparece cuando nos obligan a limpiar. Igual el no estaba invitado a la foto.