martes, 15 de junio de 2010

Era una montaña rusa de sensaciones.
Y luego, por un segundo, asomó una mueca en sus labios.

2 comentarios:

glaring streetlights dijo...

Me encanta tu blog, recién hoy lo empecé a leer. En tu entrada anterior me sentí identificada, porque empecé mi blog escribiendo lo que me había pasado en el día, como si a alguien pudiera interesarle... Y luego descubrí que no me sentía cómoda con eso. No escribo para los otros, escribo para mí, y encuentro tanta satisfacción en eso que poco me importa tener o no seguidores o comentarios.

Igual, te cuento: te sigo, porque me gusta tu forma de escribir.

Anónimo dijo...

Que bueno eso.