domingo, 6 de abril de 2014

Tengamos en cuenta que

La vida cambia todo el tiempo.
Los amores de la infancia pasan a ser amores de la infancia, los juegos infantiles dejan de parecer tan divertidos y las costumbres se transforman y pasan a ser otras costumbres.

¿Está mal extrañar, a veces, algo de eso?

Siento que hace mucho no me acuesto en la cama a leer un buen libro sin que me importe nada más. Uno crece y es imposible que no importe la realidad: los noticieros dejan de ser una cosa aburrida de adultos y pasan a ser parte de la cotideanidad. Los problemas se vuelven más tangibles que un lápiz de color roto o una goma de borrar perdida.

¿Quién inventó este proceso de la vida? ¿Por qué no podemos ser chicos por siempre? 

Siempre dije que no quiero crecer. No quería hacerlo y sin embargo no tuve otra opción. Sigo disconforme porque Peter Pan no me vino a buscar. 

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